¿Qué opinión tiene los madrileños de su televisión autonómica?, ¿Estarán  contentos con la programación?, ¿Y  con la manera de llevar la cadena? El apagón de las televisiones en analógico dejó en marzo a la cadena autonómica Telemadrid con el peor resultado de audiencia de su historia: el 8,4% de cuota de pantalla. Y eso que fue también el mes de más consumo de televisión de la historia.

Quizás la explicación de este rechazo de los espectadores esté en la percepción que los madrileños tienen de su televisión autonómica. De cada 10 madrileños, siete opinan que se trata de una cadena partidista (el 68%, cuatro puntos más que hace un año), según la última  encuesta de Metroscopia. Incluso entre quienes votan al PP es la opinión más extendida: así lo considera el 57% de los encuestados, lo que supone 12 puntos más que el año pasado. La proporción es aún mayor entre el electorado socialista, entre quienes alcanza el 78%, curiosamente una décima menos que en la encuesta del año pasado.

En el último año, los madrileños se han encontrado con una televisión condenada por vulnerar el derecho a la huelga de sus empleados. Así lo estimó el Juzgado de lo Social número 26 de Madrid el pasado 22 de febrero, que condenó a la cadena a una indemnización de 100.006 euros. La sentencia, recurrida por Telemadrid, considera que la televisión autonómica obligó a los trabajadores a dejar preparados programas para burlar la huelga convocada por CC OO, UGT y CGT durante 16 jornadas de abril, mayo y junio del año pasado. Uno de esos días coincidió con el 2 de mayo del año pasado, Día de la Comunidad de Madrid.

Pero la televisión también ha tenido momentos para olvidar, como cuando el 12 de diciembre de 2009 José Antonio Ovies, el presentador del programa Siete días, un programa de reportajes de actualidad, definió la manifestación por el empleo que había reunido en la capital a decenas de miles de personas (57.000 asistentes, según los cálculos del periódico) como “turismo de manifestantes”. A lo que apostilló: “Como en los viejos tiempos de la dictadura”.

Los comentarios iban acompañados de imágenes de las concentraciones de apoyo al dictador de Francisco Franco en la plaza de Oriente, pero no figuraba ninguna toma de la manifestación convocada por los sindicatos UGT y CC OO.

El programa provocó la protesta de las dos organizaciones sindicales, que reclamaron la dimisión de la directora general de Telemadrid, Isabel Linares. Y también que la responsable de la televisión fuera llamada a dar explicaciones a la comisión de control del ente público de la Asamblea de Madrid, a petición de IU. Tanto esta formación como el PSM tacharon de “manipulación” la actuación de la cadena, pero la emisión fue, según la directora del canal, “rigurosa y adecuada”, que consideró que se trataba de un “trabajo periodístico comparativo

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