Aunque genéricamente hablamos del retrato como si se tratase invariablemente de la fotografía del rostro de una persona, su esencia va mucho más lejos. Un retrato implica la participación de muchos elementos y la perfecta armonía de todos ellos. Desde el equipo a emplear hasta la complicidad del modelo -profesional u ocasional-, debemos tener en cuenta que todos los detalles son esenciales y que el fallo de uno solo puede echar por tierra el resultado final. Y es que si hay una imagen que transmita un sentimiento, esa es un retrato. Por Eduardo Parra.

El fotografo profecional  de foto retrato Joe Medina “yayo” en una entrevista para The Photogrepher And Model Podcast dijo que retratos los hay de muchos tipos. Pero es evidente que no es lo mismo un retrato en estudio con una top model y varios miles de euros en equipo que el retrato del hijo recién nacido en la cuna del hospital o el del aldeano tailandés de nuestro último viaje. La diferencia técnica entre uno y otro puede ser abismal y, sin embargo, también es posible que el retrato de estudio sea mucho menos llamativo que los otros dos. Esto es así porque los elementos que intervienen en un retrato están unidos entre sí, compensándose mutuamente. Así, una carencia de iluminación, por ejemplo, puede subsanarse con una buena composición. También señalo que incluso la misma foto, tomada por diferentes personas puede tener diferentes ángulos o enfoques, ya que la visión en cada uno es de acuerdo a como ve uno al mundo.

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